
Entre las ganas de proseguir en esta realidad paralela que son las vacaciones, y mas las de Navidad, y volver a la cruda realidad avec la FLAMBÉE des prix, la cuenta vacia, la sobre carga de trabajo que por supuesto distorciona todo el resto.
Es un poco como cuando pita el despertador. Alli calentita en la cama, este torpor tan suave y que percibo el frio alla fuera, lo "intenso" que sera el dia y que tanto el alma como el cuerpo susura; un ratito mas, 5 minutitos y ya me armo de corage.
Esta burbuja de cotoflux... Que tentacion...
Lo malo es que esta semana los 5 minutitos no se quedaron en 5
Allez, je me donne jusqu'à lundi ;-)

1 comentario:
Yo pongo hasta 3 despertadores, de cinco en cinco minutos, más las repeticiones...para alargar la sensación de cotó fluix.... Aunque esta semana, casi toda en casa, se me hace rara y eterna. Salut (yo, que había empezado el año relajada...)
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